Se pide
Armas el pedido y cada repuesto sale al precio que le toca a ese cliente. La lista la pone el servidor, no quien vende: un cliente de mostrador no compra a precio de mayorista.
Activa solo lo que tu negocio usa hoy —inventario, ventas a crédito, cobranza, nómina— y suma el resto cuando haga falta. Una sola plataforma, sin pagar por lo que no necesitas.
No es un ERP traducido. Aquí la deuda no nace cuando tomas el pedido: nace cuando sale la mercancía. Y la tasa del día en que vendiste no es la misma del día en que te pagan.
Armas el pedido y cada repuesto sale al precio que le toca a ese cliente. La lista la pone el servidor, no quien vende: un cliente de mostrador no compra a precio de mayorista.
Al confirmar, esas piezas quedan reservadas. Si otro vendedor intenta la misma en ese momento, el sistema le dice que no — antes de prometerle nada a su cliente.
Sale la mercancía con su nota de entrega —que no es una factura— y ahí, no antes, nace la deuda con su fecha de vencimiento y su tasa congelada.
Semanas después, con el dólar en otro precio. Se salda la deuda y la diferencia en cambio queda contabilizada sola, en bolívares, sin que nadie tenga que calcularla aparte.
Facturas con su numeración de control correlativa e IVA desglosado por alícuota. Una factura emitida no se edita ni se borra: si está mal, se abona con una nota de crédito y se vuelve a facturar — que es como debe quedar el rastro. El libro de ventas sale de ahí mismo, así que el libro y las facturas no pueden decir cosas distintas.
IVSS, RPE, FAOV e INCES con sus topes legales, ISLR del trabajador y recibo de pago. Vacaciones, permisos y liquidación con prestaciones. Las tasas y el salario mínimo los cargas tú, porque cambian por decreto y no por versión del software.
Aquí no se quiebra por vender poco.
Se quiebra por no saber quién debe.
Una tarifa base por tener la plataforma, y de ahí en adelante pagas módulo por módulo. Si un mes no usas nómina, lo quitas y deja de cobrarse. Zapatero a tus zapatos: tú vende, que las cuentas las llevamos nosotros.
Tu cuenta, tus usuarios, respaldos y soporte. Se cobra una sola vez al mes, no por módulo.
Precios al mes, por empresa. Activar o quitar un módulo es inmediato y no hay permanencia: el que no te sirva, lo sueltas.
Elige tu plan, paga y repórtanoslo. Verificamos el pago y tu empresa queda activa con sus módulos, sus usuarios y tu clave de acceso.